Si, ella
Mi demonio
Siempre ella
Lo demoníaco
Abrí los ojos y allí estabas
Siempre estuvo allí
Esperando,
Esperándome
Me amó, me odió
Me amó por necesitarla
Me odio por separarme de ella
Me odió por nacer
Me odió por crecer
Me amó mientras le obedecía
Me amó mientras cumplía sus órdenes
Me odió apenas busqué liberarme
Ese monstruo egocéntrico
Soberbio y vengativo
Que siempre exige más
Asqueroso y vil
Embustero y manipulador
Siempre has estado allí,
En mis recuerdos, en mi mente
Me chantajea, me extorsiona, me usa
Llora, se siente tan sola
Y necesita mi compañía
Pero a mi ya no me importas
¡mentirosa!
Exige toda mi atención
Exige todo mi cariño
Exige todo mi amor
Yo no existo sino por ella
Se lo debo todo a ella
Nunca se cansó de repetirlo
Se aseguró que nunca lo olvidase
Se jactó de ser superior
De estar por encima de los demás
De su linaje, de su herencia
Tan orgullosa
Tan soberbia
Inclemente, indolente
Solo busca demostrar
Que el resto no está a su nivel
Ese monstruo ambicioso sin nombre
Sin ley, sin dios
Perverso y decadente
Esta allí y me observa
Es su fantasma
Es su aroma
Es su presencia
Son sus caricias
Sus recuerdos
Son sus besos
Su perfume
¡Es mujer!
Mi demonio es mujer
Presente en todas y cada una de ellas
Denuncio su presencia
Denuncio su maldad y descontrol
No acepta dios ni ley
No acepta impugnación
Ella es dios
Ella es la ley
[…]
Ve y mátalos por mi
Ve y haz que me sienta orgullosa de ti
Ve y humíllalos
Diles quien eres
Véncelos, triunfa, destrúyelos
Diles que no se comparan a mi
Ve y asesínalos por mi
Por lo que me quitaron
Por lo que me robaron
Por lo que no me permitieron ser
Me lo debes
¡Yo te di la vida!
[…]
Me quita el habla
Me quita la voz
Me encierra, me posée
Su propiedad, su juguete
Una cosa nada más...
Cuando niño lloraba
Gritaba en mi interior
Que alguien la aprese por favor
Que alguien la castigue
¿Dónde está la ley?
¿Quién lo hará?
(Padre, me hiciste mucha falta)
Hoy, yo la denuncio
Yo la señalo
Yo la analizo
Yo la juzgo
Yo la castigo
Mi indiferencia es su muerte
Ahora soy yo quien castiga
Merece eso y mucho más
Mi hastío ante su presencia,
Es su condena
Merece aun más
Hoy el desprecio no es suficiente
El odio no basta
La venganza es…
Me tuviste solo para usarme
Para que cumpla tus caprichos
Para que sea tu esclavo
Querías que sea tu instrumento
Para humillar a los demás
Tu joya, tu lujo
Tu orgullo
Preferí ser un vagabundo
Preferí ser un poeta, un don nadie
A ser quien tú decidas que yo sea
A ser tu títere una vez más
Las tinieblas me consuelan en mi infortunio
Hoy camino entre las sombras
Entre el vicio y el juego
Entre las adicciones y el pecado
Entre el crimen y el abuso
Apasionado y lujurioso
Un destino mejor me espera
Que el que tú quisiste imponerme
El destino es ahora mío
Yo construyo mi futuro
Yo soy mi ley, yo soy mi propio Dios
Yo, solo yo y mi voluntad
Ya, ¡ya basta de tanto llorar!
Sabes muy bien que te lo mereces
Esta es tu forma de castigar
"Jamás pìdas perdón, jamás perdones"
Sabes muy bien que no hay perdón
Por todo lo que hiciste
Me hiciste igual a tí
Me perdiste
Nunca más regresaré
No te debo nada
Y si debo algo nunca te pagaré
¿Aprendí bien verdad?
Olvídate para siempre de mí
No, nunca fui tu hijo
No, nunca fuiste mi madre
No, nunca nací de ti
Te desconozco
No te recuerdo
No tengo madre
Nunca la tuve
Soy hijo de la nada
Soy del viento
De las colinas
De las praderas
Del sol
Del aire
Del mar
Víctor Antonio Vizcaíno Luzuriaga
Mi demonio
Siempre ella
Lo demoníaco
Abrí los ojos y allí estabas
Siempre estuvo allí
Esperando,
Esperándome
Me amó, me odió
Me amó por necesitarla
Me odio por separarme de ella
Me odió por nacer
Me odió por crecer
Me amó mientras le obedecía
Me amó mientras cumplía sus órdenes
Me odió apenas busqué liberarme
Ese monstruo egocéntrico
Soberbio y vengativo
Que siempre exige más
Asqueroso y vil
Embustero y manipulador
Siempre has estado allí,
En mis recuerdos, en mi mente
Me chantajea, me extorsiona, me usa
Llora, se siente tan sola
Y necesita mi compañía
Pero a mi ya no me importas
¡mentirosa!
Exige toda mi atención
Exige todo mi cariño
Exige todo mi amor
Yo no existo sino por ella
Se lo debo todo a ella
Nunca se cansó de repetirlo
Se aseguró que nunca lo olvidase
Se jactó de ser superior
De estar por encima de los demás
De su linaje, de su herencia
Tan orgullosa
Tan soberbia
Inclemente, indolente
Solo busca demostrar
Que el resto no está a su nivel
Ese monstruo ambicioso sin nombre
Sin ley, sin dios
Perverso y decadente
Esta allí y me observa
Es su fantasma
Es su aroma
Es su presencia
Son sus caricias
Sus recuerdos
Son sus besos
Su perfume
¡Es mujer!
Mi demonio es mujer
Presente en todas y cada una de ellas
Denuncio su presencia
Denuncio su maldad y descontrol
No acepta dios ni ley
No acepta impugnación
Ella es dios
Ella es la ley
[…]
Ve y mátalos por mi
Ve y haz que me sienta orgullosa de ti
Ve y humíllalos
Diles quien eres
Véncelos, triunfa, destrúyelos
Diles que no se comparan a mi
Ve y asesínalos por mi
Por lo que me quitaron
Por lo que me robaron
Por lo que no me permitieron ser
Me lo debes
¡Yo te di la vida!
[…]
Me quita el habla
Me quita la voz
Me encierra, me posée
Su propiedad, su juguete
Una cosa nada más...
Cuando niño lloraba
Gritaba en mi interior
Que alguien la aprese por favor
Que alguien la castigue
¿Dónde está la ley?
¿Quién lo hará?
(Padre, me hiciste mucha falta)
Hoy, yo la denuncio
Yo la señalo
Yo la analizo
Yo la juzgo
Yo la castigo
Mi indiferencia es su muerte
Ahora soy yo quien castiga
Merece eso y mucho más
Mi hastío ante su presencia,
Es su condena
Merece aun más
Hoy el desprecio no es suficiente
El odio no basta
La venganza es…
Me tuviste solo para usarme
Para que cumpla tus caprichos
Para que sea tu esclavo
Querías que sea tu instrumento
Para humillar a los demás
Tu joya, tu lujo
Tu orgullo
Preferí ser un vagabundo
Preferí ser un poeta, un don nadie
A ser quien tú decidas que yo sea
A ser tu títere una vez más
Las tinieblas me consuelan en mi infortunio
Hoy camino entre las sombras
Entre el vicio y el juego
Entre las adicciones y el pecado
Entre el crimen y el abuso
Apasionado y lujurioso
Un destino mejor me espera
Que el que tú quisiste imponerme
El destino es ahora mío
Yo construyo mi futuro
Yo soy mi ley, yo soy mi propio Dios
Yo, solo yo y mi voluntad
Ya, ¡ya basta de tanto llorar!
Sabes muy bien que te lo mereces
Esta es tu forma de castigar
"Jamás pìdas perdón, jamás perdones"
Sabes muy bien que no hay perdón
Por todo lo que hiciste
Me hiciste igual a tí
Me perdiste
Nunca más regresaré
No te debo nada
Y si debo algo nunca te pagaré
¿Aprendí bien verdad?
Olvídate para siempre de mí
No, nunca fui tu hijo
No, nunca fuiste mi madre
No, nunca nací de ti
Te desconozco
No te recuerdo
No tengo madre
Nunca la tuve
Soy hijo de la nada
Soy del viento
De las colinas
De las praderas
Del sol
Del aire
Del mar
Víctor Antonio Vizcaíno Luzuriaga




Santo Dios, brillante, brillante, increible, asi es la mujer Guayaquileña, como madre, mujer, esposa, son siempre asi, indomitas, mandonas, dominantes, aguerridas, nos crian y nos forman para la guerra, a veces son insoportables ja ja ja.
Guayaquil es el Oeste y sus mujeres son machonas, dominantes y guerreras, dignas indias Huancavilcas de verdad en busqueda de superioridad a todo costo y en todo momento, esto es Esparta en realidad, esto es Guayaquil CARAJO!.
pero que se han creido los socialistas? que atrevimiento venir a Guayaquil a fregarnos la vida, "IGUALADOS!".
Vamos a comerlos vivos lentamente en estas elecciones, suplicaran por una muerte rapida